Camélidos sudamericanos y pastizales: una relación clave para la resiliencia de los Andes
Los camélidos sudamericanos —llamas, alpacas, guanacos y vicuñas— son mucho más que especies emblemáticas de los Andes. A lo largo de milenios, han sostenido los medios de vida, la cultura y la identidad de las comunidades andinas, al tiempo que cumplen un rol ecológico clave en la conservación de los pastizales altoandinos.
Detalle
Autora: Emilia Trueba, Asistente Técnica – UICN América del Sur
Los camélidos sudamericanos, pertenecientes a la familia Camelidae, se dividen en dos géneros —Lama y Vicugna— y en cuatro especies: llama (Lama glama) y alpaca (Vicugna pacos), ambas domésticas; y guanaco (Lama guanicoe) y vicuña (Vicugna vicugna), ambas silvestres. Se distribuyen a lo largo de la cordillera de los Andes en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, y se los conoce también como “camélidos del Nuevo Mundo”.
Estos camélidos cumplen una importante función ecológica, cultural y económica, y presentan adaptaciones anatómicas y fisiológicas al ambiente árido andino. Los primeros pobladores andino-patagónicos utilizaban a las vicuñas y a los guanacos como uno de sus principales recursos, lo cual habría derivado, a través de procesos de domesticación e interacción humano-fauna, en la aparición de llamas y alpacas (Vilá, 2014).
En Sudamérica, los camélidos han sido esenciales para las comunidades durante milenios, proporcionando no solo recursos económicos, sino también valor cultural y simbólico. Asimismo, forman parte de estrategias para reducir la inseguridad alimentaria, la malnutrición y la pobreza rural; actualmente, alrededor de 200.000 familias crían y gestionan estos animales en el altiplano andino (FAO, 2024).
La presente nota científica tiene por objetivo visibilizar a los camélidos sudamericanos, abordando su distribución geográfica, su rol ecológico, su importancia sociocultural y económica, su estado de conservación y las principales amenazas que enfrentan.
Contexto y clasificación
Dentro de la familia de los camélidos, los géneros Lama y Vicugna engloban cuatro especies agrupadas taxonómicamente en la tribu Lamini (los camélidos del Viejo Mundo pertenecen a la tribu Camelini). Estas comprenden dos especies domésticas —la llama y la alpaca— y dos especies silvestres —la vicuña y el guanaco—:
- Llama (Lama glama): especie doméstica de mayor tamaño, utilizada principalmente como animal de carga en sistemas pastoriles andinos. Destaca por su rusticidad y su capacidad de adaptación a condiciones ambientales extremas, con una dieta flexible basada en pastizales nativos.
- Alpaca (Vicugna pacos): especie doméstica criada principalmente por su fibra fina y de alto valor comercial. Es más pequeña que la llama y requiere condiciones de manejo más específicas, generalmente asociadas a pastizales de mejor calidad.
- Guanaco (Lama guanicoe): especie silvestre ampliamente distribuida en regiones áridas y semiáridas de los Andes y la Patagonia. Posee una notable capacidad de adaptación ecológica y cumple un rol importante en la dinámica de los ecosistemas de pastizales.
- Vicuña (Vicugna vicugna): especie silvestre de menor tamaño, característica de los ecosistemas altoandinos. Es altamente valorada por su fibra extremadamente fina y ha sido objeto de importantes esfuerzos de conservación y manejo sostenible.
- Llama
- Alpaca
- Vicuña
- Guanaco
Las cuatro especies presentan similitudes anatómicas y fisiológicas, estando específicamente adaptadas a los ecosistemas altoandinos, caracterizados por heladas, alta radiación, baja presión atmosférica, sequías prolongadas y suelos pedregosos con vegetación de estepas o pastizales. Para enfrentar estas condiciones, han desarrollado diversas adaptaciones morfológicas y funcionales, como un pelaje denso que las protege de las bajas temperaturas, un sistema digestivo eficiente similar al de los rumiantes y almohadillas plantares que reducen la compactación del suelo y favorecen el rebrote de la vegetación. Asimismo, presentan un labio superior hendido que facilita la selección de forraje y vértebras cervicales elongadas que contribuyen a su capacidad de pastoreo en estos ambientes.

©Thomas Müller. SPDA/UICN
Importancia sociocultural
Los camélidos sudamericanos ocupan un lugar central en los sistemas de vida de las comunidades andinas, no solo como recurso productivo, sino como elemento constitutivo de su identidad cultural. Desde tiempos prehispánicos, especies como la llama y la alpaca han sido integradas en sistemas pastoriles tradicionales que articulan el uso sostenible de los pastizales altoandinos con conocimientos ecológicos locales.
Estos animales proveen fibra, carne, transporte y abono, contribuyendo de manera significativa a la seguridad alimentaria y a las economías rurales de subsistencia. Asimismo, poseen un profundo valor simbólico y ritual, estando presentes en prácticas culturales, festividades y cosmovisiones andinas que reflejan una relación estrecha entre las comunidades humanas y su entorno natural.
En este sentido, los camélidos no solo sostienen medios de vida, sino que también refuerzan sistemas de conocimiento y gobernanza local que son clave para la conservación y el manejo sostenible de los ecosistemas de altura.
Rol ecológico
Los camélidos sudamericanos desempeñan un rol ecológico clave en los ecosistemas de pastizales y estepas altoandinas, contribuyendo al mantenimiento de su estructura y funcionalidad. Como herbívoros selectivos, regulan la composición y dinámica de la vegetación, favoreciendo la heterogeneidad del paisaje y el equilibrio entre especies vegetales.
A diferencia del ganado introducido, su morfología —particularmente sus almohadillas plantares— reduce la compactación del suelo, lo que contribuye a la infiltración de agua y a la regeneración de la cobertura vegetal. Asimismo, participan en procesos de dispersión de semillas y reciclaje de nutrientes, fortaleciendo la resiliencia de estos ecosistemas frente a perturbaciones como la sequía y el sobrepastoreo. En este sentido, los camélidos constituyen especies clave para el manejo sostenible de los pastizales altoandinos y para la conservación de sus servicios ecosistémicos.
Estado de conservación, amenazas e importancia regional
El estado de conservación de los camélidos sudamericanos varía entre especies y regiones. Mientras que la vicuña ha mostrado una recuperación significativa en varios países gracias a esfuerzos de conservación, manejo comunitario y marcos normativos que regulan su aprovechamiento, otras especies como el guanaco enfrentan presiones más localizadas asociadas a la fragmentación de hábitat y conflictos con actividades productivas. En el caso de las especies domésticas, la llama y la alpaca, los desafíos se relacionan principalmente con la degradación de los pastizales, la pérdida de diversidad genética y cambios en los sistemas tradicionales de manejo.
Entre las principales amenazas que afectan a los camélidos se encuentran el cambio climático —que altera la disponibilidad de agua y la productividad de los pastizales—, la expansión de la frontera agropecuaria, la competencia con ganado introducido, la caza furtiva (especialmente en especies silvestres) y la fragmentación de hábitats. Estos factores, combinados con transformaciones socioeconómicas en las comunidades andinas, pueden debilitar los sistemas de manejo tradicional que han sostenido históricamente la coexistencia entre los camélidos y los ecosistemas de altura. Abordar estas amenazas requiere enfoques integrados que articulen conservación, manejo sostenible y fortalecimiento de medios de vida locales.
Los camélidos sudamericanos representan un componente estratégico para la conservación y el manejo sostenible de los pastizales y sabanas de la región, al articular dimensiones ecológicas, productivas y culturales. Su rol en el mantenimiento de la funcionalidad de los ecosistemas, junto con su importancia para los medios de vida de las comunidades locales, los posiciona como aliados clave en la implementación de enfoques de conservación basados en el uso sostenible.
En este contexto, la Plataforma de Sabanas y Pastizales ofrece una oportunidad para visibilizar el valor de estos sistemas socioecológicos, promover el intercambio de conocimientos y fortalecer acciones coordinadas a nivel regional. Integrar a los camélidos sudamericanos en las agendas de conservación, restauración y políticas públicas resulta fundamental para avanzar hacia modelos de gestión más resilientes, que reconozcan la interdependencia entre biodiversidad, cultura y desarrollo sostenible.

© Luis Domínguez
Referencias:
- FAO (2024). Camélidos sudamericanos y medios de vida en los Andes. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
- Vilá, B. (2014). Camélidos sudamericanos. Buenos Aires: EUDEBA.
- Franklin, W. L. (2011). Family Camelidae (Camels). En: Wilson, D. E. & Mittermeier, R. A. (eds.), Handbook of the Mammals of the World. Volume 2: Hoofed Mammals. Lynx Edicions.
- Wheeler, J. C. (2012). South American camelids: past, present and future. Journal of Camelid Science, 5: 1–24.
- IUCN (2023). The IUCN Red List of Threatened Species. Disponible en: https://www.iucnredlist.org
- Lichtenstein, G., & Vilá, B. (2003). Vicuña conservation and poverty alleviation? Andean communities and international fibre markets. Oryx, 37(2), 228–237.
- Fernández-Baca, S. (ed.) (1991). Avances y perspectivas del conocimiento de los camélidos sudamericanos.
Fotografías: ©Thomas Müller. SPDA/UICN; © Luis Domínguez; © Alena Maruk; © Dylan Leagh; © Jan Tang; © Ton Souza




