Reflexiones desde Quito: aportes del Encuentro preparatorio Latinoamericano de Sabanas y Pastizales
El 17 de junio, Quito (Ecuador) fue sede del Encuentro Regional Preparatorio de Sabanas y Pastizales rumbo a la COP17
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El 17 de junio, Quito (Ecuador) fue sede del Encuentro Regional Preparatorio de Sabanas y Pastizales rumbo a la COP17, un espacio de diálogo técnico y político que congregó a representantes de gobiernos nacionales, puntos focales de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), organizaciones de la sociedad civil, academia y organismos internacionales de once países de América Latina, incluido el país anfitrión.

@Saskia Chacón UICN SUR—-
El encuentro fue organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con el respaldo de la Secretaría de la CNULD, la Alianza Global para los Pastizales y Pastores, y de Mongolia en su calidad de país anfitrión de la COP17. Su propósito fue fortalecer la comprensión técnica y política sobre las sabanas y los pastizales como ecosistemas estratégicos, y construir una visión regional compartida que nutra las discusiones globales sobre degradación de la tierra, biodiversidad y cambio climático.
El espacio permitió, además, consolidar el diálogo sobre la relevancia estratégica de estos ecosistemas para el desarrollo sostenible, la conservación de la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la lucha contra la degradación de la tierra en la región.
A partir de las discusiones desarrolladas e intercambios durante el encuentro se identificaron las siguientes lecciones aprendidas.
- Posicionar lassabanasy los pastizales en la agenda pública requiere transformar narrativas y marcos de gobernanza
Una de las principales conclusiones del encuentro fue la necesidad de fortalecer el reconocimiento político, social y ambiental de las sabanas y los pastizales como ecosistemas estratégicos para la sostenibilidad regional. Históricamente, estos territorios han ocupado un lugar secundario en las agendas de conservación y desarrollo, lo que ha limitado la formulación de políticas públicas, la canalización de inversiones y el diseño de mecanismos específicos para su gestión sostenible.
Superar esta brecha exige promover nuevas narrativas que visibilicen la contribución de estos ecosistemas a la seguridad alimentaria, la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades locales y los pueblos indígenas. Asimismo, demanda consolidar marcos de gobernanza que integren a múltiples actores y niveles de decisión, fortaleciendo su legitimidad y visibilidad dentro de las agendas nacionales e internacionales.
- El fortalecimiento de capacidades técnicas y políticas es condición para una participación más efectiva en los procesos multilaterales
El encuentro evidenció la importancia de generar espacios permanentes de fortalecimiento de capacidades dirigidos a los puntos focales nacionales de la CNULD, entidades gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y otros actores estratégicos vinculados a la gestión sostenible de sabanas y pastizales.
Este fortalecimiento no debe limitarse a los aspectos técnicos de conservación y restauración, sino incorporar también herramientas para la incidencia política, la negociación internacional, la gestión del conocimiento y la articulación interinstitucional. Este enfoque integral contribuye a elevar la calidad de la participación regional en los espacios multilaterales y fortalece la capacidad de los países para posicionar prioridades compartidas en los escenarios globales.
- Las sinergias entre las tres Convenciones de Río representan una oportunidad estratégica para potenciar el impacto de las acciones territoriales
Las discusiones permitieron identificar que las sabanas y los pastizales constituyen un punto de convergencia natural entre los objetivos de la CNULD, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
La articulación entre estas agendas abre la posibilidad de diseñar políticas e intervenciones más integradas, eficientes y costo-efectivas, evitando la fragmentación institucional y promoviendo enfoques territoriales capaces de responder simultáneamente a los desafíos de la degradación de tierras, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Esta visión integrada fortalece la coherencia de las políticas públicas y facilita la movilización de recursos hacia acciones con beneficios múltiples.
- La movilización de recursos requiere mecanismos financieros adaptados a las realidades de los territorios
Una lección clave fue la necesidad de ampliar y diversificar los mecanismos de financiamiento destinados a la conservación, restauración y gestión sostenible de sabanas y pastizales. Los participantes coincidieron en que persiste una brecha significativa entre la importancia estratégica de estos ecosistemas y los recursos efectivamente disponibles para su manejo.
En este contexto, resulta prioritario fortalecer la articulación entre el financiamiento público, la cooperación internacional, la inversión privada responsable y los mecanismos innovadores de financiamiento climático y de biodiversidad. Se destacó, además, la importancia de garantizar que los recursos lleguen efectivamente a los territorios, reconociendo el papel de las comunidades locales, los pueblos indígenas, los productores y las organizaciones de base como actores fundamentales para la implementación de soluciones sostenibles.
- La gestión del conocimiento y la comunicación estratégica son herramientas esenciales para la incidencia y la toma de decisiones
El encuentro reafirmó que la generación, sistematización y difusión de conocimiento constituyen elementos fundamentales para mejorar la toma de decisiones y fortalecer la incidencia política. La evidencia científica, los conocimientos tradicionales y las experiencias territoriales deben articularse mediante plataformas, redes de intercambio y mecanismos de aprendizaje que faciliten su acceso y utilización por parte de los tomadores de decisión y los actores locales.
Asimismo, se subrayó la necesidad de fortalecer estrategias de comunicación que permitan visibilizar el valor de las sabanas y los pastizales ante audiencias diversas, traduciendo la complejidad técnica en mensajes claros que contribuyan a sensibilizar a la opinión pública y a movilizar apoyo político e institucional.
- América Latina tiene el potencial de consolidarse como una voz estratégica en la agenda global de sabanas y pastizales
El encuentro permitió reconocer que la región cuenta con una amplia diversidad de ecosistemas, experiencias de gestión territorial, conocimientos tradicionales e innovaciones institucionales que pueden contribuir significativamente a los debates internacionales sobre tierras, biodiversidad y clima.
La construcción de mensajes regionales compartidos —que respeten la diversidad ecológica, cultural y política de América Latina— representa una oportunidad para fortalecer la incidencia de la región en la COP17 y en otros procesos multilaterales. Este posicionamiento debe sustentarse en evidencia técnica, experiencias territoriales y mecanismos de articulación que permitan proyectar una visión regional común hacia la agenda global.
- La articulación regional debe trascender los eventos puntuales y consolidarse como un proceso permanente de gobernanza y cooperación
Finalmente, una de las principales lecciones del encuentro es que los desafíos asociados a las sabanas y los pastizales requieren mecanismos permanentes de coordinación y colaboración. En este sentido, la Plataforma de Gestión del Conocimiento de Sabanas y Pastizales emerge como un espacio estratégico para fortalecer la articulación entre gobiernos, academia, organizaciones de la sociedad civil, productores, comunidades locales y pueblos indígenas.
Su consolidación permitirá promover el intercambio de experiencias, fortalecer capacidades, impulsar procesos de incidencia política y construir una agenda regional de largo plazo que contribuya a la conservación, restauración y gestión sostenible de estos ecosistemas, así como al cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por los países de la región.